CONTÁCTENOS: 314-4702984

contacto@culturasegura.com

 

Creatividad y Aprendizaje Experiencial: Una Cultura para la Supervivencia de los Negocios

Hugo Luis LondoñoSin creatividad no hay supervivencia. Ejemplo de ello son Kodak y sus anacrónicas cámaras y rollos, las otrora imprescindibles máquinas de escribir Remington, la destronada venta de videos BlockBuster, la torpe Panamerican Airlines (PANAM) y su deficiente innovación en el servicio, la arrogante mensajería instantánea del MSN Mesanger de Microsoft, o la insuperable baja rentabilidad de los aviones Concorde. Queda claro que la creatividad es un fenómeno indispensable para la adaptación de los sistemas a los duros retos que impone la realidad social. Sin embargo, a pesar de los cientos de casos conocidos ¿realmente están comprometidas las organizaciones con el tema de la creatividad? A decir verdad, miles de firmas no escarmientan por cabeza ajena, confiadas en que sobrevivirán y crecerán con improvisaciones basadas en su vasta experiencia. Nada más alejado de la realidad. 

 

Entendamos por creatividad la obtención de ideas, productos y descubrimientos que se incorporan a los hábitos de una comunidad y que originan una evolución cultural. Pero dicha incorporación no se establece solo con individuos pensadores y geniales. Al contrario, solo surge cuando la cultura, y las personas que la componen, acogen el nuevo hábito con agrado. Las condiciones tecnológicas actuales y las demandas de las nuevas generaciones nacidas de la globalización, exigen a las corporaciones dinámicas constantes que van desde cambios de sedes, renovación de métodos de producción, o incluso cambios radicales de marca, conceptos que hoy solo son posibles si el capital humano se adapta a la velocidad del mercado. He ahí la importancia del aprendizaje experiencial, pues la creatividad, para completar su ciclo, requiere de un tiempo para ser asimilada y superar las posibles resistencias lo más rápido posible.


Pero ¿Qué es el aprendizaje experiencial? Se trata del adiestramiento proveniente de la exposición directa  (vivencial) guiada por uno o varios expertos (comúnmente llamados facilitadores), quienes orientan a un grupo de personas que necesita incorporar nuevos contextos, valores, o habilidades.

Los facilitadores adaptan espacios y dinámicas semejantes a las que las personas enfrentarán, para que en ellas desplieguen sus talentos, motivaciones e intereses, con el fin de vivenciar y reflexionar sobre la mejor manera de adoptar una nueva realidad. El diseño de un contexto educativo óptimo para el aprendizaje experiencial requiere de tres “Deberes”:

1. Debe ser Útil, 2. Debe ser Participativo, y 3. Debe ser Divertido. Con estos tres deberes, el aprendizaje experiencial no solo sirve para mejor rápidamente las relaciones de los individuos o para fomentar sentido de pertenencia, sino que puede desarrollar habilidades técnicas y aumentar la confiabilidad humana (reducción de fallos por causas humanas) impactando visiblemente la perspectiva financiera de la organización y su permanencia en el mercado.
De tal forma, si una organización requiere que una novedad sea asimilada rápidamente, será inteligente que cuente dentro de sus opciones con estrategias de educación experiencial.

 

NOTA DE DERECHOS DE AUTOR: El contenido de éste artículo es de Cultura Segura S.A.S®. El permiso para reproducir este documento en su totalidad o parcialmente se entrega siempre y cuando (i) se reconozca el derecho de autor de Cultura Segura S.A.S y (ii) que la fuente sea reconocida. Todos los otros derechos quedan reservados. Cualquier otro uso requiere de la autorización previa escrita de Cultura Segura S.A.S.

Novedades

Contáctenos

Ubicación

Cr 53 # 73 Sur 40 Sector Suramérica
Itagui - Antioquia

Escríbenos

comunicaciones@culturasegura.com
icadavid@culturasegura.com

Teléfono

(57 - 4) 4 48 23 79